
Las compañías y los líderes en ellas se habían acostumbrado a motivar a los empleados por medio de incentivos financieros, creándose toda una especialidad en el tema, cuyas palancas principales fueron: bonos de desempeño, incrementos en el sueldo base y acciones u opción a acciones (stock options).
Sin embargo, la necesidad de reducir costos y, en una buena parte de los casos, sobrevivir han dejado sin efecto esta práctica, conociendo de primera mano compañías en las que los bonos ejecutivos se esfumaron con los primeros embates de la crisis económica y aún no está claro si regresarán o al menos en la proporción pasada.
Por lo que ahora el gran reto es:
¿y cómo le harán los líderes para lograr motivar a sus empleados?
La respuesta pasa definitivamente por: "volver a los básicos" y preguntarse: ¿Qué motiva a los empleados más allá del dinero? para darse cuenta, una y ota vez, que no es primordialmente compensación extra, sino que existen otros factores no monetarios, como:
- Conseguir admiración (aprobación, orgullo) de parte de los managers inmediatos
- Disponer de atención por parte de los líderes
- Tener oportunidad de liderar proyectos o iniciativas relevantes
Una encuesta reciente de McKinsey Quarterly demuestra que hay una oportunidad relevante de rediseñar los incentivos de los empleados considerando las dimensiones no monetarias.
Definitivamente también concluye el artículo que lograr lo anterior representa todo un desafío de cambio para los líderes de las organizaciones.
Ver el artículo con la encuesta aquí




















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