
Cuando analizamos el tipo de trabajo que hacen las personas dentro de una empresa podemos clasificarlo en dos grupos:
1. El trabajo especializado, que se basa en competencias específicas o técnicas, tales como: marketing, comercialización y ventas, administración y operación.
2. El trabajo de coordinación, que requiere de la interacción de varias personas o grupos de personas y que está basado en competencias ejecutivas tales como:
- Gestión de negocios: elaboración y gestión de planes, presupuestos, seguimiento y supervisión de la ejecución, evaluación de resultados y determinación de mejoras
- Gestión de gente: misión, roles, coordinación, estados de ánimo, coaching y aprendizaje
- Gestión de redes: Capacidad para pedir ayuda y conseguir acción comprometida de otras áreas dentro y fuera de la misma empresa.
- Disposición al aprendizaje: Ambición para estar en la búsqueda continua de la mejora, humildad para aceptar o brindar coaching
En términos generales las empresas suelen ser buenas cuando se trata de trabajo especializado y disponen de muchas formas para evaluarlo y mejorarlo.
¿Qué sucede con el trabajo de coordinación? ¿Cómo promoverlo y desarrollarlo? ¿Cómo medirlo?
Aparece el concepto del Centro de Comando, entendido como un espacio de coordinación, observación y aprendizaje, y eje central de competencias ejecutivas y prácticas de coordinación. Algunas características y desafíos de un buen Centro de Comando son:
- Estar focalizado en mejorar los resultados de la empresa
- Reconstruir la integridad de los compromisos entre las áreas que forman la empresa y entre la empresa y sus clientes.
- Trabajar de acuerdo a una estructura de relaciones cliente–proveedor
- Movilizar prácticas de coordinación efectiva tales como escuchar, fundamentar evaluaciones, hacer pedidos y promesas, declarar quiebres, fortalecer la confianza, trabajar en equipo, y cultivar estados de ánimo productivos
- Movilizar la coordinación entre las áreas críticas de la empresa: Ventas, Administración Tecnología, RRHH, Finanzas, etc. para soportar la gestión y ejecución de la empresa.
¿Qué herramientas requiere el Centro de Comando para atender estos desafíos?. Uno de los elementos centrales es un panel de control o dashboard con los indicadores clave que permitirán:
- Fundamentar evaluaciones que permitirán tomar decisiones, hacer pedidos y establecer compromisos que apoyen efectivamente los resultados de negocio.
- Crear estados de ánimo positivos que promuevan el trabajo en equipo y despierten la ambición por hacer mejor las cosas.
- Evaluar las acciones realizadas en base a los resultados obtenidos y construir nuevas acciones para seguir mejorando.
Un excelente ejemplo de un dashboard de un Centro de Comando aparece en la página web de la Casa Blanca, donde cualquier persona puede consultar el progreso de las regulaciones federales.
En resumen, el dashboard del Centro de Comando busca difundir y compartir información clave para la movilización de las acciones individuales o grupales y su impacto en los resultados de negocio.
La presentación y explicación del dashboard que hace la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca la encuentran aquí.
El dashboard lo accesan aquí.



















Excelente artículo Juan - Me encantó!!!
Muy bien articulada la narrativa y los componentes centrales que articula un Centro de Comando diseñado desde la perspectiva de coordinación.
Felicidades!
Gracias Paulo !! Saludos.
Gracias Paulo !! Saludos.